viernes, 22 de julio de 2011

´Guía para la oración meditada...

Esta guía para la oración busca ser un método para meditar en la vida y enseñanzas del Señor Jesús. «La meditación, como señala el Catecismo de la Iglesia Católica, es, sobre todo, una búsqueda. El espíritu trata de comprender el porqué y el cómo de la vida cristiana para adherirse y responder a lo que el Señor pide.» Así, asistidos con la Gracia de Dios buscamos en la oración discernir cuál es su plan de amor para nosotros y nos nutrimos para responder a el con generosidad. El método de meditación que se propone es un camino que se inicia en la mente, transforma en el corazón y nos conduce a una acción concreta y cotidiana orientada a nuestra santificación y a la de nuestros hermanos, espero que nos ayude a encontrar en nuestro diario caminar la imagen viva de Cristo y podámos unirnos a él siempre en oración permanente.....

1. Invocación inicial:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

2. Preparación:
a. Acto de fe en la presencia de Dios: Consciente de que el Señor está conmigo, explicito en mi fe en Él y mi deseo de abrir mi mente y mi corazón a su presencia, y de permanecer en ella durante la oración.
b. Acto de esperanza en la misericordia de Dios: Reconozco que soy pecador y me acojo con esperanza a la misericordia de Dios que sale a mi encuentro.
c. Acto de amor al Señor Jesús y a Santa María: Manifiesto mi adhesión a la persona del Señor Jesús y a Santa María, nuestra Madre.

3. Cuerpo:
a. Mente:
- Medito en el en sí del texto: Se trata de una aproximación objetiva. Busco entender qué dice el texto. Me acerco al texto bíblico y lo interperto desde y en la enseñanza de la Iglesia.
- Medito en el en sí-en mí del texto: Se trata de una aplicación del texto a la propia realidad. Hago una apropiación del mensaje buscando descubrir qué me dice la Palabra del Señor en este momento concreto de mi vida.
b. Corazón:
- Elevo una plegaria buscando adheririme de cordialmente a aquellos que he descubierto con la mente y abriéndole mi corazón al Señor.
c. Acción:
- Resoluciones concretas: A la luz de lo meditado, pongo medios concretos y proporcionados que me permitan despojarme de aquello que me sobra o revestirme de aquello que me falta en mi camino de conformación con el Señor Jesús.

4. Conclusión
- Breve acto de agradecimiento y súplica: al Señor Jesús y a Santa María.
- Rezo de la Salve u otra oración mariana.

5. Invocación final:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

lunes, 11 de julio de 2011

¿Cómo orar?

Este viernes pasado meditamos sobre la oración, muchas veces nos preguntamos ¿cómo orar? ... La oración es el fruto verdadero de la comunión con Dios, es abrazarnos a él en su amor...es importante estar consciente que en la vida de oración, no es lo principal sentir la presencia de Dios, ya que por nuestra fe, sabemos y tenemos la certeza de que Él está con nosotros, independientemente de que lo sintamos o no.

Aunque hay muchas maneras, formas y métodos para hacer oración, realmente lo principal es tener contacto con Dios de cualquier modo. Y si bien es cierto que es recomendable tener cierto orden y disciplina para orar buscando un método, un espacio y un momento especial, es también indispensable tener la flexibilidad necesaria para descubrir la presencia del Espíritu Santo en cualquier lugar, tiempo y circunstancia que se nos presente en nuestro diario vivir. La eucaristía es la oración por excelencia por que ahí se conjuntan todos los tipos de oración y nos presentamos con todo nuestro ser al Padre.

El domingo pasado en misa el Sacerdote comentaba la parábola del sembrador y nos hacía la pregunta ¿como crecerían nuestras semillas? es importante que recordemos que la oración es la fuente viva para alimentar el amor con Cristo, para que nuestra semilla crezca sobre un suelo fértil y no oremos de dientes para fuera, sino desde el fondo de nuestro corazón... El padre mencionó "Hay que tener hambre de Cristo", así que hay que tener ese deseo ferviente de amarlo, recibirlo y consolarlo siempre.